Centro de reeducación del mono aullador Caraya

La Cumbre

A 12 km al este de La Cumbre, en el paraje de Tiu Mayu; prácticamente en el límite del departamento Punilla se encuentra el centro de reeducación del mono aullador o caraya.

El Jefe de los bosques

Los mismos que en lengua quechua son denominados `alouatta`, es decir `jefe del bosque`. Y son en realidad los jefes. Sus aullidos despiertan el ancestral temor por lo desconocido, y nos ubican en lugares selváticos y climas tropicales.

Pero, en este espacio de las sierras chicas, su hábitat ha cambiado considerablemente, en medio de amarronados pajonales que se mecen con los vientos, los árboles de hojas caducas y las coníferas, un nuevo medio y un clima riguroso, ha recibido a los monos caraya.

Alejandra Juárez responsable de la reserva señala `que estos ejemplares van sufriendo una paulatina depredación que los Ileva a la extinción de la especie`.

Alejandra Juarez
Alejandra Juárez

Cazados para ser vendidos como mascotas, que luego, son abandonadas, es el principal problemas que enfrentan estos jefes del bosque, que defienden bravamente a sus crías, culminando a veces con matanzas de ejemplares dominantes. En Tiu Mayú la mayoría de estos monos viven en libertad, `se han adaptado perfectamente, a pesar del clima y de una vegetación totalmente distinta a su lugar de origen.`

Jaulas de la naturaleza

Como una jaula invisible, los caraya han delimitado su territorio en este agreste paisaje, donde se pretende que no se pierda su estado de libertad y pueda crecer desarrollando adaptaciones a un nuevo medio `creemos que este es el único lugar del país donde la especie se ha reproducido fuera de su hábitat`, señala Juárez, que mantiene una permanente observación y estudio de los mismos.

Aseverando `que todo se hace difícil, pues no hay ninguna ayuda oficial, ni tampoco de fundaciones especializadas en investigación`, a pesar que desde 1995 se lanzó este proyecto en Tiu Mayú.

Además de ser alimentados con una dieta `casi humana de arroz, fideos y verduras, los monos la complementan con alguna vegetación de la zona.`

Entre las ramas más altas de los árboles se han construidos resistentes refugios, donde se guarecen en un dormidero común, `generalmente a la puesta del sol ya se retiran a guarecerse y todo depende del clima, si en las mañanas hace mucho frío permanecen ocultos, pero si la temperatura es agradable se columpian en las ramas y sogas dispuestas al efecto, y sus aullidos son escuchados a varios kilómetros`.

Caraya (mono aullador)   Caraya (mono aullador)
Caraya (mono aullador)

Bubu, Busi, Camila, Tina, Paco, Abril, son algunos de los nombres de estos ejemplares que seguramente todavía miran con asombro la nieve de septiembre, o el verde follaje de las tardías primaveras en esta zona, particularmente fría, a 1500 mts sobre el nivel del mar.

Pero, el trato que mantienen con la familia de humanos, que no piensa que deben ser mascotas, sino seres que se integren al medio en forma natural, los ata con lazos indisolubles de amor y respeto, y tal vez sé este generando una nueva forma de adaptación de estos `alouatta`, para que nunca dejen de ser los jefes de los bosques.

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